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Inundaciones, lluvias, tempestades, Tsunamis, terremotos, deslizamientos, entre otros desastres naturales, hacen parte de la larga lista de eventos que están relacionados con el clima a nivel mundial. Muchos de estos eventos terminan convertidos en graves catástrofes por falta de preparación a la hora de actuar frente a situaciones de alto riesgo de este tipo.
Para ello, las Naciones Unidas creó la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA(siglas en inglés), la cual se encarga de dar la ayuda necesaria a la hora de presentarse uno de estos eventos. OCHA ha sido una entidad clave a la hora de disminuir la pérdida de vidas humanas durante tragedias así como ha iniciado campañas en zonas de riesgo para preparar a las poblaciones en evitar daños mayores. La Oficina es la encargada de movilizar de manera coordinada y efectiva las acciones de organizaciones de ayuda humanitaria internacionales hacia áreas de desastre.
Estado de crisis
La presente situación ha generado desplazamiento, inseguridad alimentaria, migración y el aumento en problemas de salud pública. Una zona de desastre generalmente queda devastada, donde poco o nada queda como era antes de dichas circunstancias. Por ello se busca una manera de adaptar a los más vulnerables a las nuevas situaciones que tienen que vivir y de esta forma hacerles comprender más fácilmente el nuevo estilo de vida que se le presenta. Uno de los problemas más graves para ayudar a mitigar los daños del Cambio Climático mundial es la financiación y por ellos se busca la manera de evitar estos problemas, puesto de no llegar la inversión y el aporte en el instante justo, los daños se hacen mayores. La falta de acuerdos económicos en este sentido son fundamentales para poder recuperar las zonas afectas, las cuales aumentarán seguramente en los próximos años.
Para OCHA existe en este momento un mayor compromiso por todos los países para disminuir los efectos del cambio climático, pero aún hacen falta estrategias reales para poder hacer inversiones reales. El Banco Mundial es uno de los organismos internacionales que ayudan a la financiación de dichas soluciones pero la no existencia de proyectos y políticas concretas, hace que sean muy pocos los que tienen acceso a dichos fondos. Por ello es necesario alcanzar alianzas que aseguren a los más necesitados. Los menos favorecidos Los países pobres llegaron a la reunión de Copenhaguen (COP15) con la intención de conseguir fondos suficientes para solucionar sus problemas climáticos internos en donde la mayoría llegaron como víctimas y sin planes de acción reales y realizables. Sin planes de contingencia reales, creados dentro de los propios países, será muy difícil alcanzar los medios necesarios para disminuir los daños medioambientales. Así mismo será casi imposible lograr una financiación concreta que les permita dar soluciones a dichos problemas.
"Esto es una labor de todos", concluyó la delegación de OCHA presente en Dinamarca para la 15 reunión para combatir los efectos del cambio climático. Necesitamos un trabajo conjunto entre las empresas, la sociedad civil, los gobiernos y los organismos internacionales para solucionar los graves problemas medioambientales por los que atraviesa el planeta. Sin esta ayuda mutua será muy difícil poner fin y freno, a los acontecimientos climáticos de nuestra época. No sólo es cuestión de CO2 Si bien el CO2 ha sido un factor determinante para la actual situacióon, es clave comprender que son muchas más las circunstancias que se vienen presentando. Se requiere una intervención pronta y oportuna porque de lo contrario el planeta se verá obligado a enfrentar acciones humanitarias mucho más serias de las que hoy se están viviendo en todas partes. |