Estas fueron las palabras que se pueden recopilar de la rueda de prensa de los representantes de los pueblos de la Amazonia brasilera. Las comunidades indígenas de Brasil llegaron a Hopenhagen, como fue bautizada la 15 Conferencia mundial para el Cambio Climático, con el fin de hacer valer su labor ante la comunidad internacional.
La situación en la cuenca amazónica es cada vez más compleja cuando la Selva sigue en continua devastación y con pocas soluciones a la vista. Suiza ha sido uno de los países que ha impuesto una sanción moral directa a Brasil por no evitar la tala indiscriminada de árboles de una zona de inmensa riqueza, debido a la implementación de megaproyectos agrícolas para la generación de biocombustibles, entre otros.
Zona diversa La región, no solamente es rica en extensiones de tierra sino en fauna, flora, y su subsuelo, abundante en petróleo, gas, uranio, oro, hierro, bauxita, cobre y muchos minerales más. Esta riqueza es una oportunidad de importante inversión por parte de intereses nacionales como internacionales que ya ven al Amazonas como una mina de oro para la explotación de todos sus recursos. Desde hace varias décadas los pueblos indígenas del Amazonas han sido perseguidos y buscado su aniquilación, puesto que ocupan áreas de enorme potencial económico, pero que debido a estas persecuciones, estos pueblos ya no pueden sobrevivir como en el pasado. Han sido aniquilados por manos privadas que posteriormente han realizado grandes inversiones de capital en cultivos y terrnos para ganado. "No venimos acá (COP15) por ser bonitos o de paseo, venimos a sensibilizar a las naciones". Los pueblos indígenas llegaron a Hopenhagen con el fin de hacer sentir una voz de protesta en contra del maltrato y el mal uso de la tierra y de sus recursos, que rápidamente van siendo explotados de manera indiscriminada para fines económicos privados, olvidando el capital que representa el Amazonas para el mundo.
La selva es una reserva de recursos hidroenergéticos muy importante y por ello muchos países tienen los ojos puestos en esa zona del planeta que compone el 4,82% de la parte terrestre del planeta. Actualmente el mundo pasa por una crisis energética importante en donde la búsqueda de alternativas de este tipo se ha hecho necesaria y el Amazonas no es ajena para ser valorado como un área con futuro económico de mucho potencial. Pero la inadecuada explotación de los recursos pondría en riesgo la diversidad de la región de más de casi 8 millones de kilómetros cuadrados de bosques y ríos y que una mala implementación llevaría a un desastre medioambiental incalculable.
Por el respeto a los pueblos Los pueblos del Amazonas, que han vivido allí por siglos, son muestra directa de la protección de la región. Los indígenas nunca utilizaron más de lo que necesitaban y por ello aprendieron a convivir de manera directa con su entorno. Al no extraer más de lo requerido generaron un equilibrio dentro de los diferentes ecosistemas que hoy se encuentra en peligro. Por ello, llegaron a Dinamarca con el fin de ser reconocidos como comunidades que colaboran directamente con el Medio Ambiente. De las negociaciones que se lleven a cabo en esta versión número 15 de la conferencia climática mundial depende que los pueblos de indígenas dejen de ser perseguidos, así como hacer de la futura explotación económica del Amazonas, un modelo sistémico que no vaya en contra del planeta y tampoco del desarrollo, necesario para la supervivencia humana. |